Dom. Oct 17th, 2021

Unicef y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) coinciden en recomendar que los países que reabran las escuelas en esta pandemia -como están exigiendo padres en el país- combinen la enseñanza con conocimientos sobre la transmisión y la prevención de la infección por coronavirus.

Ambas entidades también sugieren que se imponga y fomente el uso correcto de las mascarillas entre los alumnos (los CDC no la recomiendan para niños menores de 2 años y sugiere variantes para los sordos), así como el correcto lavado de manos para prevención al contagio.

Sobre esta última medida sanitaria, ya la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) informó el año pasado que un estudio realizado determinó que solo el 23 % de los centros educativos del país recibe agua corriente diariamente.

“Una importante proporción de estos centros evaluados expresó que nunca o casi nunca hay agua de la llave en los baños, la cocina y el área de limpieza, constituyéndose esto en un riesgo para la salud y el bienestar de los estudiantes y el personal del centro”, dijo la ADP en el estudio “Estado de situación de los centros educativos públicos marzo 2020”.

“Si no dispone de agua y jabón, se debería usar un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol (para el personal y los niños más grandes que pueden usarlo de manera segura)”, recomiendan los CDC.

En esta semana el colectivo de Padres por la Educación Presencial en la República Dominicana notificó a las autoridades, a través de un acto de alguacil, de una puesta en mora para que en un plazo de 15 días presente un plan de desescalada o ruta crítica para reanudar las clases presenciales de manera segura, gradual y voluntaria.

Tras la presión recibida, el Ministerio de Educación convocó al Consejo Nacional de Educación para una reunión el 24 de febrero con la finalidad de presentar un informe sobre los protocolos para el retorno seguro a las escuelas. Ya 24 países de la región cuentan con su protocolo para esos fines.

El actual año escolar se desarrolla en el país a distancia, como también se hizo en el último tramo del correspondiente al 2019-2020, cuando comenzaron las medidas por la pandemia en marzo del año pasado.

En los Estados Unidos, donde la modalidad presencial es seguida en centros educativos, los CDC plantean la opción de alternar los días. Por ejemplo, algunos grados o clases asistan a la escuela los lunes y martes y otros grados los jueves y viernes, mientras el recinto se limpia en profundidad los miércoles.

Destacan, además, que en otros países hay escuelas que han optado por la rotación, asiste un grupo una semana de forma presencial y el otro la siguiente, y se hace la limpieza de las instalaciones los fines de semana.

Otras recomendaciones son la limpieza y desinfección de las superficies que se tocan con frecuencia dentro de la escuela y tomar medidas para aumentar la circulación de aire puro, por ejemplo, abrir ventanas y puertas. También, elaborar un modelo de decisión para volver a cerrar y a abrir los recintos en caso de que la transmisión resurja.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) insiste en la importancia de priorizar la reapertura de las escuelas con las medidas de lugar.

¿Cómo van países del Caribe?

Hasta el 15 de enero pasado, Unicef reporta que 11 países de América Latina tenían sus escuelas cerradas, 14 habían abierto parcialmente y 11 las tenían completamente abiertas. En Haití, desde el 9 de noviembre las escuelas se abrieron para el año escolar. En Cuba estaban abiertas 8,257 escuelas en 134 municipios y cerradas 2,512 en 34 municipios por complicaciones epidemiológicas, debiendo tomar clases por televisión, informó Unicef. En el resto del Caribe, los colegios de Anguila, Antigua y Barbuda, Dominica, Montserrat y San Cristóbal y Nieves estaban abiertos. Los de Turcas y Caicos, San Vicente y las Granadinas, Barbados y Trinidad y Tobago permanecían cerrados. En las Islas Vírgenes Británicas y Santa Lucía seguían una modalidad mixta.

Los CDC reomiendan a las escuelas que elaboren políticas que alienten a los empleados y estudiantes enfermos de COVID-19 a quedarse en casa sin temor a sufrir represalias.

Sugieren que los empleados de la escuela y estudiantes que tuvieron contacto cercano con una persona infectada se queden en casa, controlen su salud y se hagan la prueba de detección del virus. Además, que no regresen a la escuela hasta haber completado su cuarentena.

Enfatizan que los estudiantes con síntomas de cualquier enfermedad infecciosa o síntomas que concuerdan con los del COVID-19 no deben asistir a tomar clases presenciales.

En Argentina, el Consejo Federal de Educación aprobó que los estudiantes que formen parte de los grupos de riesgo o convivan con personas con riesgo, se eximan de asistir presencialmente amparados en un certificado médico. Para estos se buscarán alternativas, entre ellas, sostener algún intercambio presencial individual.

Si quien pertenece al grupo de riesgo es el docente, este también se eximirá de asistir presencial.

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