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La palabra tortura se repite entre los familiares de David de los Santos, al hacer referencia a todos los golpes que observaron en el cuerpo de su familiar, tras encontrarlo en un hospital, al que  fue trasladado desde el destacamento de la Policía Nacional del ensanche Naco. El joven de 24 años había sido detenido en una plaza comercial luego de un incidente.

Rosario Correa, una de sus hermanas mayores, describe golpes en la cabeza, en el cuello, la cara, quemaduras en el pecho y en los genitales del joven, cuya muerte el pasado domingo aún se investiga. 

“Esa es una muerte que yo no le deseo a nadie”, dice sentada en la sala de la vivienda que su hermano había construido para su madre, la señora Damiana Correa.

“Fue la Policía que lo mató a golpes… esa gente dejaron a mi hermano totalmente destruido, eso fue una masacre… eso ni siquiera a un animal (se le hace)”, dice la mujer, quien además del dolor por la pérdida, también le lastima el “cinismo” con el que dice, le atendió y le mintió el agente que identifica como teniente Frías. 

Pide que ese agente, en particular, sea investigado y que pague por lo ocurrido a su hermano, al que define como un profesional del área de educación física y que estudiaba para ser también masajista, pero, sobre todo, al que todos querían por su buen comportamiento, dice. 

Rosario recuerda que la última vez que vio a David fue el miércoles de la semana pasada, cuando salió de la casa un poco molesto por razones que ella desconoce.

“Él salió como de costumbre el miércoles. Yo salí corriendo detrás de él para impedir que se vaya, pero no me escuchó. Le dije manito ven, que yo vine para hablar contigo, pero me dijo: ‘no, yo vengo ahora’. Y por ahí se fue”.

Su tía, sentada al lado de Rosario, aclara que el joven pasaba por una crisis nerviosa, la primera vez en su vida que le ocurría, y ambas mujeres aprovecharon para aclarar que no era una situación de locura, como se estaría sugiriendo.  

El mismo miércoles, la familia y amigos del joven empezaron a buscarlo y lo declararon como desaparecido en las redes sociales. El jueves, un conocido les indicó que había visto a agentes de la Policía sacarlo esposado de la plaza Ágora Mall. 

“Cuando nosotros fuimos al destacamento a buscarlo…Mi hermana (otra de las hermanas de David) llamó como a la 1:00 de la madrugada y el teniente Frías le dijo a mi hermana: ‘Él está aquí, vengan a buscarlo porque él está en el destacamento, pero no en calidad de detenido’”. Dice que la explicación que le dieron fue que el joven estaba en la calle y por sospecha se lo llevaron.También falló el hospital

El jueves cerca de las 8:00 a.m. del viernes, en el destacamento de Naco le informaron a la familia que a David lo habían llevado al hospital Moscoso Puello porque supuestamente le había subido la presión arterial. Al llegar al centro de salud, encontraron a David hinchado completo, esposado en la camilla, con una sonda y un suero. Pero estaba deshidratado y unos estudios de radiografía que un médico le indicó, no se habían realizado. A Rosario le duele que también el sistema de salud le falló a su hermano.

Sostiene que el teniente Frías le aseguró que al joven se lo llevaron bien (físicamente) de la plaza comercial, y que le insistió en varias ocasiones que ellos no le habían puesto la mano, que si tenía golpes se lo había provocado él mismo.  

“Nosotros estábamos contentas porque apareció”, dice la mujer que hoy ve como extraño el que al momento de la llamada no le permitieron hablar con el joven al teléfono y que los agentes les insistieran tanto en que ellos no le habían puesto la mano. 

Se queja de que el teniente, a sabiendas que David ya no estaba en el destacamento, le insistió que estaba ahí, que estaba bien y que ellos (los agentes) estaban para cuidarlo. Hasta recomendaciones de buen trato le hicieron  

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