A veces necesitas dejar de pensar en la comida, ¿verdad? Quizás estás realizando una dieta y resulta incómodo o molesto estar pensando en qué comer, incluso cuando no tienes hambre.

Es que no siempre que se piensa en comer tiene que ver con tener hambre. La vía homeostática regula el apetito y esta vía se estimula al perder calorías, puesto que el cuerpo las necesita para producir energía y mantener todas las funciones metabólicas.

Cuando se activa la vía hedónica, esta puede anular la vía homeostática y suele producir antojos de alimentos, particularmente de los alimentos hiperpalatables. Este tipo de alimentos tienen un alto contenido de grasas, sales y azúcares simples. Son los típicos antojos de dulces, postres y frituras y los que activan los receptores sensoriales en el cerebro relacionados al placer y a la recompensa.

¿Cómo hacer para dejar de pensar en la comida? Trata de calmarte. Este no es un proceso sencillo y hay que tomárselo en serio. Trata de quitar los pensamientos de culpa o vergüenza referidos a las comidas.

Cuando comas y tengas colaciones saludables, ricas en nutrientes, también encontrarás sensaciones placenteras. Tómate tu tiempo para procesar esto y también disfrutarlo, para así alejar los pensamientos relacionados a otros tipos de comidas.

¡Bebe agua! Ten siempre un vaso o una botella de agua a mano, pues al mantener tus niveles de hidratación puede evitar que pienses en comer. Al beber agua suprimes el hambre.

¡Identifica que patrones desencadenan que quieras comer! A veces puede ser por aburrimiento, por estrés, por una sensación de incomodidad, al ver a otras personas comer, estar cerca de alimentos hiperpalatables. Aleja todos estos factores de tu entorno.

Comenzar a tener hábitos saludables hará que tu propio cuerpo identifique los momentos adecuados para comer y aleje estos pensamientos constantes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *