Santo Domingo.-Hugo Cabrera, quien falleció la madrugada de este martes por un cáncer de páncreas, se recordaba a sí mismo como “una varilla de largo”, pero que casi lo único que hacía era saltar, rebotar.

Pero con el paso del tiempo, el nacido en Santo Domingo el 23 de octubre de 1953, se convertiría en todo un ícono del tabloncillo para sus compatriotas.

Su descubridor y mentor fue el entrenador Willis Reed y sus primeros escenarios la escuela intermedia Juana de Arco y la secundaria de L.D. Brandeis.

En 1969 y 1970 regresa a su país, se incorpora al club San Lázaro y comparte con Manolo Prince, Osiris Duquela, Frank Kranwinkel, Alejandro Tejeda, Máximo Bernal y Julio Mon Nadal, entre otros.

Una beca universitaria le abre camino en Estados Unidos y en 1972 refuerza a los lazareños en una serie de tres encuentros frente al equipo de la Universidad de Armstrong.

Tras asistir a la Universidad de East Texas State entre 1972 y 1976, donde pulió sus habilidades, Cabrera hizo historia al convertirse en el primer dominicano que es escogido en el sorteo de talentos de la NBA.

Su calidad como jugador completo, su caballerosidad y su gran ejemplo dentro y fuera de la cancha elevan su figura inmensa al pináculo del baloncesto dominicano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *