La cifra de fallecidos por el COVID-19 superó este viernes los dos millones en el mundo y la OMS alertó de la situación catastrófica en Brasil, mientras que el laboratorio Pfizer anunciaba retrasos en la entrega de vacunas.

La situación en la región brasileña de Amazonas es peor que durante la primera ola de la pandemia, y puede provocar la implosión del sistema sanitario, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“De continuar así las cosas, claramente vamos a ver una ola que será peor que la ola catastrófica en abril y mayo”, alertó el director de emergencias de la organización, Michael Ryan.

Y los contagios en Sudamérica, también en alza, no se pueden explicar exclusivamente por nuevas variantes del COVID-19.

“También fue todo lo que no hicimos lo que causó” esta nueva oleada, criticó el experto, que pidió no bajar la guardia con las restricciones.

Colombia prolongó hasta el 1 de marzo el cierre de sus fronteras terrestres y fluviales en un intento por contener la pandemia.- Europa supera los 30 millones de contagios –

De los 2,000,066 fallecidos desde el descubrimiento del virus en China en diciembre de 2019, Europa aparece como la región más castigada con 650,560 muertes, seguida de América Latina y el Caribe (542,410) y Estados Unidos y Canadá (407,090), según un recuento de la AFP.

Europa superó el viernes los 30 millones de contagios y, entre los países que experimentaron alzas preocupantes en los últimos siete días, destaca España, donde los contagios aumentaron un 168 % y hubo más de 193,000 nuevas infecciones, seguido de Portugal y Bélgica.

Pero la situación también es grave en Alemania, donde se superaron el viernes los dos millones de infectados. El país sumó otros 22,368 casos y 1,113 muertos en las últimas 24 horas y el número de fallecidos roza los 45,000.

Alemania está viviendo así situaciones más graves que en la primera ola. “Las cámaras frías funerarias están llenas. Estamos en estado de catástrofe”, explicó Jörg Schaldach, director de un crematorio en la región de Sajonia.

Francia adelantó dos horas a las 18H00 su toque de queda a partir del sábado. Y Portugal inició este viernes un nuevo confinamiento generalizado, aunque con las escuelas abiertas.- Retraso en las vacunas de Pfizer –

Las esperanzas en el mundo para pasar la página de la pandemia están puestas en las vacunas, de las cuales ya se administraron al menos 35.61 millones de dosis en 58 países y territorios, según un recuento de la AFP a partir de fuentes oficiales.

Esas campañas de vacunación tienen que generalizarse en todo el mundo, “en los próximos 100 días”, exigió el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

“Las vacunas están llegando rápidamente a los países de ingresos altos, mientras que los más pobres del mundo no tienen ninguna”, advirtió no obstante el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Un día después de prometer un plan de estímulo financiero de 1.9 millones de dólares, el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, se comprometió este viernes a acelerar la campaña de vacunación estableciendo “miles” de centros comunitarios.

El laboratorio Pfizer aguó, por su parte, las esperanzas en Europa, al anunciar que sus entregas de vacunas se ralentizarán en las próximas semanas por cambios en el proceso de producción en su fábrica de Puurs, en Bélgica.

“Pfizer está trabajando duro para entregar más dosis de las inicialmente previstas este año con un nuevo objetivo declarado de 2,000 millones de dosis en 2021”, justificó el grupo en un mensaje enviado a la AFP.

Varios países como Francia ya avanzaron que deberán revisar su estrategia de vacunación, aunque la jefa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que Pfizer se comprometió a entregar “todas las dosis” previstas en el primer trimestre.- Cooperación ante nuevas cepas –

La preocupación sobre el ritmo de la vacunación en Europa se une a la inquietud sobre la aparición de esas nuevas cepas en el mundo, desde Reino Unido hasta Sudáfrica, pasando por la Amazonía brasileña.

El comité de emergencia de la OMS urgió a la comunidad internacional a ampliar la secuenciación genómica del virus que provoca la enfermedad COVID-19 y a cooperar compartiendo los datos para luchar contra las mutaciones.

La cepa brasileña se detectó ya en Japón, mientras que en el país latinoamericano las imágenes de personas llevando tanques de oxígeno a los hospitales multiplicaron las críticas hacia el presidente ultraderechista, Jair Bolsonaro, por la gestión de la pandemia.

Más de 207,000 personas murieron en Brasil, país que solo se ve superado en número de fallecidos por Estados Unidos (389,581). Le siguen India (151,918) y México (137,916).

En este último, que registró su semana más mortífera con un total de 6.885 decesos por la pandemia según cifras del jueves, Ciudad de México flexibilizó su estado de máxima alerta y permitió el viernes funcionar algunos restaurantes y comercios.

Sin embargo, el sistema de salud se encuentra desbordado, especialmente en Ciudad de México, de nueve millones de habitantes. Con una ocupación hospitalaria del 91 %, la capital es el epicentro de la pandemia en el país.

En Argentina se superaron el jueves los 45.000 decesos por COVID-19 y hay ya más de 1.7 millón de contagios, lo cual ha obligado a las autoridades a reinstalar restricciones de circulación.

En Perú, los contagios diarios se triplicaron en las dos primeras semanas del año 2021, debido a las fiestas de fin de año y también habrá nuevas restricciones.

Y al otro lado del mundo, en Japón, un ministro admitió este viernes la posibilidad de que los Juegos Olímpicos de Tokio se posterguen de nuevo. “Todo puede ocurrir”, dijo Taro Kono, persona clave del gobierno.

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